"Es un ídolo", "un gran jugador", "un símbolo de Peñarol", "un buen tipo", "un padre maravilloso", "un gran hijo", "un excelente compañero","es Peñarol". Antonio Pacheco es esto para quienes lo idolatran, loquieren y lo sienten. Es el deportista, es el hombre, es el hijo, padrey hermano, y todo eso se resume a simplemente Tony.
Él es un jugador de fútbol, pero todos en su entorno aseguran que tiene algo especial. Uno de ellos está tan convencido de eso que decidió lo que no se ve en la cancha. Sergio Vasconcelos transmite en este libro todo lo que ha sido la vida de Pacheco, los buenos momentos, sus sueños, alegrías y éxitos. Pero también los tiempos difíciles, de
dolor y tristeza.
Simplemente Tony va desde la infancia hasta el momento difícil que vivió el jugador cuando debió irse de Peñarol. Habla de sus años en Europa y
su pasaje por Argentina. Transmite lo que piensan muchos de los compañeros que ha tenido a lo largo de su carrera como futbolista, sus
amigos y familiares. Y también los que lo adoran desde las tribunas de los estadios.