¿Quién no jugó a ser una bruja malvada, un mago, un hada? ¿Quién no pensó “cuántas cosas haría si…”? En la imaginación de los chicos, estos personajes cobran vida.
¡Levante la mano el que quiera jugar a ser un ogro! Pero no cualquier ogro, ni uno de peluche que asuste poco. Un ogro de verdad, con dientes filosos y boca babosa, el más gruñón de todos, ermitaño y capaz de comerse seis elefantes de un solo bocado. El juego se despliega en las páginas de este libro con textos rimados que estimula la imaginación dando vida a seres encantadoramente temibles.
¿Quién no jugó a ser una bruja malvada, un mago, un hada? ¿Quién no pensó “cuántas cosas haría si…”? En la imaginación de los chicos, estos personajes cobran vida.