Cuando Lola pasa por las calles del barrio, un intenso aroma a flores impregna el aire.
Juan lo ha notado, pero no tiene el valor de confesar lo que siente por ella.
Todos giran como abejas alrededor de Lola, entre ellos el Sapo, un grandulón que se dedica a molestar a los más chicos.
Cuando Lola pasa por las calles del barrio, un intenso aroma a flores impregna el aire.
Juan lo ha notado, pero no tiene el valor de confesar lo que siente por ella.